miércoles, abril 14, 2010

Lo que hay detrás


En cuanto al "zafarrancho" del lunes pasado: está claro que el actuar de ambos “bandos” fue desmedido: los estudiantes y funcionarios de la Universidad actuaron imprudentemente, pero actuaron como se esperaba que actuaran al hacer DE ESA MANERA la intervención en el campus. El OIJ argumentó que ellos tienen la autoridad de entrar donde sea al momento de realizar un operativo, es decir, despedazando las agujas y las zonas verdes con las “perreras”; con más de 30 “efectivos” para capturar a un sólo sospechoso, llevándose a los estudiantes de por medio... Para que al final la investigación estuviera mal efectuada y el sospechoso quedara en libertad; pero los estudiantes si fueron detenidos y tuvieron que recibir atención médica.

Yo me pregunto: ¿nos tenemos que ir acostumbrando a esto? No sólo a la agresión desmedida y a la intervención policial poco inteligente y bastante mal elaborada; si no a que las mismas personas “de afuera” (el resto del país, el público expectante desde sus hogares) defiendan lo indefendible: la agresión; sea de estudiantes o de quien sea; en la universidad, en un parque, en un teatro… Nadie está defendiendo la corrupción (del funcionario inculpado, como escuché por ahí), tampoco defiendo la quema de llantas y todo el espaviento; pero si es muy fácil satanizar (al puro estilo del medioevo) las situaciones sin tomarse la molestia de informarse, a menos más allá de lo aparente y de lo que publican los medios.

De los comentarios que he escuchado en la calle; de mismos estudiantes de la universidad y de las autoridades (¿se podía esperar algo diferente?) se evidencia el nivel light en que muchas personas intentan “interpretan” los fenómenos sociales y políticos, producto de un embobamiento televisivo y mediático; donde les dosifican diariamente las opiniones que debe de tener; así nada les cuesta repetir los eslogans de la prensa.

Pero no sólo los repiten, si no que se los creen, los convierten en su discurso oficial para poder burlarse de quienes ya la prensa o el gobierno han satanizado, la mayoría de las veces de una manera denigrante, usando lo que ellos creen que son argumentos, pero que se reducen a una corta y trillada lista de apelativos como “chancletudos”, “vagos”, “hippies”, “izquierdosos” (no hay creatividad para elaborar argumentos o al menos insultos nuevos? que no sean los que se han usado durante los últimos veinte años!!) donde meten a todo aquel o aquella que sea de oposición, que reclama, que se queja “por todo”, que no está conforme, que tiene malicia indígena y puede leer entre líneas, que sabe que detrás de lo meramente aparente uno puede esperar otras cosas; que se toma la molestia de leer e informarse por vías alternas, que gracias a la vida desarrolla un sentido de inconformidad con la realidad que le permite siempre querer mejorar las cosas o denunciar lo que le parece injusto; alguien que le encuentra 5 patas al gato porque por experiencia ha aprendido a desconfiar de la manera en que se hace política y se ejerce la autoridad (en este y muchísimos países a través de la historia)...

En una sociedad que está educada para premiar la chabacanería, el conformismo, el doble discurso; que se queda inerte con los casos de corrupción más inverosímiles, PERO que no lo piensa dos veces para molestarse con estudiantes y profesores de una institución que ha cambiado la historia del país, educativa, cultural y políticamente; estudiantes y profesores que prácticamente piensan y denuncian por todo el resto del país, que protestan y se mueven por causas que afectan a todo el pueblo, al resto de esa población que al final los margina...

Ayer me tacharon de “intelectualoide”, “izquierdista rabiosa”, “lavacerebros” por criticar en varios medios electrónicos el actuar de los policías, y me dijeron que el problema era que “la necesidad desesperada de seguir soñando con revoluciones de algunos los hace convertir un acto administrativo en una conspiración neoliberal en su contra, un choque institucional en un acto político”... En eso si estoy de acuerdo, en la necesidad que aún tenemos muchos/as de revoluciones; si no cómo se logran los cambios? como se pasa de estar bien a estar mejor? porque tomar la palabra "revolución" desde un punto de vista peyorativo si ha sido la fuerza que cambia las cosas cuando se quiere algo mejor? El problema es de conceptos y de mal-información, donde “revolución” se asocia a algo negativo, oscuro, rojizo peyorativo... al igual que el concepto de política o político, que las personas interpretan como malo, feo, y como un actuar exclusivo de los funcionarios gubernamentales, cuando la política y el hacer política es muchos más amplio, entendida esta como:

“una actividad orientada en forma ideológica a la toma de decisiones de un grupo para alcanzar ciertos objetivos. También puede definirse como el ejercicio del poder para la resolución de un conflicto de intereses...” (http://definicion.de/politica/)

Entonces que? Es o no es un acto político? Como desvincularlo?

Si aclaro: no estoy de acuerdo con los bloqueos, sabemos que siempre hay oportunistas con ganas de figurar y de ponerse un pasamontañas... pero si no estamos en la selva Lacandona! Eso sólo desvirtúa lo que es una respuesta válida a la agresión autoritaria. No se dan cuenta que las autoridades policiales están midiendo fuerzas y capacidades de respuesta de la oposición?… En ese caso mejor ser paranoica (como también me llamaron) que indolente y liminal; sería una paranoia fundamentada en hechos históricos como Tlatelolco; pasó en centro y suramérica hace ya décadas, y apenas empieza a pasar aquí; empieza con las universidades, luego con la prensa…

Lo más lamentable, de todo lo lamentable que ese hecho va a ser, es la falta de una dirigencia inteligente y organizada, que pueda emitir un comunicado o que pueda implementar una respuesta que aglomere las posturas cuando hay que defender lo más básico; que sea una guía para los despiertos que se quieran manifestar de una manera respetuosa e incluso creativa, que no tergiverse la causa y no cause aversión entre la población, que más bien sirva para informar y hacer un llamado e integrar gente a las luchas

Justo ayer el presidente de Panamá aprobó una ley que dicta que todo aquel que realice protestan va preso, ¿no hay verdaderos infractores de la ley que de verdad merezcan procesos y condenas penales?... En Costa Rica ¿no hay suficientes infractores de la ley como para que el OIJ envié a una universidad más de 30 “efectivos” para apresar a un sólo tipo? Pero la gente sigue embobada con la televisión, repitiendo eslogans, descalificando las peleas de unos pocos que si se atreven a denunciar (por ahora no de la mejor manera).

La ignorancia es atrevida, yal final cuesta cara...


"Primero se llevaron a los comunistas, pero a mí no me importó porque yo no era.

En seguida se llevaron a unos obreros, pero a mí no me importó porque yo tampoco era.

Luego se llevaron a unos sindicalistas, pero a mi no me importó porque no soy sindicalista.

Luego apresaron a unos curas, pero como yo no soy religioso tampoco me importó.

Ahora me llevan a mí, pero ya es tarde". - Martin Niemöller

1 comentario:

V. dijo...

Indignante. sin palabras.